Alireza Tangsiri, cerebro del cierre de Ormuz, muere en ataque

Alireza Tangsiri

El comandante iraní Alireza Tangsiri, considerado el principal estratega del cierre del estrecho de Ormuz, murió en un ataque aéreo atribuido a Israel, según reportes internacionales.

Tangsiri era el jefe naval de la Guardia Revolucionaria iraní. Su figura se volvió clave en el conflicto regional por su rol en la interrupción del tráfico marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

Rol de Alireza Tangsiri en el estrecho de Ormuz

Desde 2018, Alireza Tangsiri dirigía las fuerzas marítimas de la Guardia Revolucionaria. Bajo su mando, el cuerpo militar experimentó un importante avance tecnológico.

Impulsó el uso de drones, embarcaciones no tripuladas y nuevas tácticas de guerra asimétrica. Estas herramientas fueron determinantes en las operaciones en el estrecho de Ormuz.

Su estrategia incluyó el uso de minas navales y ataques selectivos contra buques. Estas acciones provocaron una fuerte reducción en el transporte de petróleo y gas, impactando los mercados globales.

Ataque en Bandar Abbas

El operativo que acabó con la vida de Tangsiri se produjo en la ciudad portuaria de Bandar Abbas. En el bombardeo también murieron otros altos mandos, incluido el jefe de inteligencia naval.

El ataque forma parte de una escalada militar en la región. Las tensiones han aumentado entre Irán, Israel y Estados Unidos en las últimas semanas.

Figura clave en la estrategia iraní

Tangsiri se consolidó como uno de los líderes militares más influyentes de Irán. Participó en la guerra contra Irak y ocupó múltiples cargos dentro de la Guardia Revolucionaria.

Durante el conflicto reciente, lideró operaciones marítimas contra intereses occidentales. También apoyó a grupos aliados en la región, como los hutíes en Yemen.

Por su papel en el desarrollo de drones, fue sancionado por Estados Unidos en 2024.

Impacto tras su muerte

La muerte de Alireza Tangsiri representa un golpe simbólico para la estructura militar iraní. Sin embargo, analistas consideran que no cambiará de inmediato la estrategia naval del país.

Irán ha demostrado capacidad para sustituir rápidamente a sus altos mandos. No obstante, el relevo podría endurecer aún más la postura del régimen frente a Occidente.

El cierre del estrecho de Ormuz sigue siendo una pieza clave en la presión geopolítica de Teherán. Cualquier cambio en esta política tendrá impacto directo en la economía global.

Fuente: reuter